jueves, 29 de septiembre de 2011

Dar es dar

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=K9AhcY2M044&w=420&h=315]

Te das cuenta que sos linda cuando un chico te deja pasar primero en la puerta del banco. Te das cuenta que sos linda cuando te dejan sentarte a vos primero en el subte o colectivo, cuando cruzás miradas pícaras con alguien en la línea d, o la b o la c o el premetro. Te das cuenta que sos linda cuando te anotan en un papelito el número de teléfono y te lo da una moza. Te das cuenta que sos linda cuando un mozo te dice que sos linda y te invita una copa de vino. Te das cuenta que sos muy linda cuando vas caminando por la calle y se dan vuelta para verte y sentís chiflidos de lindura y otros adjetivos calificativos sobre tu belleza. Te das cuenta que sos linda cuando te encaran en un boliche, en un bar, en un after office. Cuando te regalan tragos, te dejan pasar gratis, te sacan fotos, solo por ser linda. Te das cuenta que sos linda cuando te regalan flores porque sí, cuando te mandan un sms de que sos linda. Te das cuenta que sos linda cuando te ponen “me gusta” en tus fotos más hot de Facebook, y en las otras también, pero siempre en las que estás sola. Te das cuenta que sos linda cuando te comentan que sos muy linda. Te das cuenta que sos linda cuando te agregan hombres potenciales candidatos con pocos amigos en común. Cuando te agregan por tu foto de perfil, definitivamente te das cuenta que sos linda. Cuando sentís que te quieren dar, te sentís linda y dable. Y cuando ves que como a vos, ese mismo agregó a 15 amigas en común.

Te das cuenta que todas son dables.

(Porque te olvidaste que los hombres le dan a cualquier cosa.)

miércoles, 28 de septiembre de 2011

En edad

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=p4QqMKe3rwY?fs=1&w=459&h=344]

Todo bien bonita, pero yo estoy para otra cosa... -me decía mientras comía mandarinas- no estoy para histeriqueadas. Vos no te vas a bancar mi vida y a mi la verdad mucho la tuya no me va. Yo vivo a full y vos con tus pendejadas... creo que deberías madurar un poco, no es que te pido tanto, todas las chicas lo hacen. Ya sé que es tu primera vez y tenes miedo que te duela pero yo estoy acá para cuidarte. Bueno, estaba, chiquitita, porque hasta acá llegué. Sos muy joven y bueno, no sé si te podés bancar una relación de este tipo, los nenes y eso. Que no quieras hacerlo, significa una falta de maduración, que la verdad no estoy para soportar. Si no me lo podés entregar, significa que no me amás.
Yo ya estoy para otras cosas, viste... yo ya me cansé de hacerlo de la manera tradicional. Hay miles de minas que quisieran estar en tu lugar, minas maduras, viste.

Yo ya estoy en edad, viste.
Ya estoy en edad... de ser un pelotudo.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Ojos de llorar

http://grooveshark.com/widget.swf


Venía mirando por la ventana. Venía mirando por la ventana con ojos tristes. Se ata el pelo lacio y algo teñido y suspira. Mira hacia afuera pero observa hacia adentro. Tiene ojos tristes, ojos vidriados. Los cierra y puedo ver restos de maquillaje, de delineador barato comprado en algún todo moda, de rimmel un poco mas caro corrido (una siempre gasta más en rimmel que en delineador, no sé por qué). Vuelve a abrir los ojos y pide permiso con una voz cordial al pasajero a su lado y espera parada a mi lado que las puertas se abran. Todavía tiene ojos de llorar. Siempre que veo una mujer que está lloriqueando pienso que atrás hay un hombre que lo provocó. Se desata el pelo y se lo enrosca hacia un costado, lo tiene tan lacio que se desenrosca enseguida. Se refriega los ojos, su nariz está rosada, suspira, se abren las puertas y se baja.

Esa sensación que inunda los ojos cuando uno llora. Ese estado que no permite que te digan a o b o c o te toquen porque larga un mar de lágrimas. Ver borroso. La cabeza te duele. No hay nada mas feo (o más dramático) que llorar por la calle. Te mirás en las vidrieras, en un espejo de un ascensor. Te miras directo a los ojos, a lo más profundo de tu mirada. Otra vez llorando, no importa lo que pase o lo que feliz que seas, otra vez estás llorando. No viniste para eso, y terminaste llorando. Llorás de tristeza, de felicidad,de insatisfecha, por la vida, por la plata, por la leche derramada, por neurótica, por rara. Todo el mundo lo va a notar en la calle o donde vayas. No hay gafa que lo disimule. Estuviste llorando. Se nota. Tenés ojos de llorar.

Solo las mujeres tienen ojos de haber llorado, se nota. No vale la pena gastar en rimmel waterproof.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Los celos te volverán loca

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=4X5Fbm6W3vo?fs=1&w=459&h=344]

Estamos en la época en que las comunicaciones en donde todo el mundo se entera por twitter en dónde estás, donde el facebook te sugiere hacerte amigo de tu ex o peor, de la ex de tu pareja y donde muchachas/os posan desnudos para darle celos a alguien. Todos, TODOS tenemos un muerto en el placard. Todos. Algunos más, otros menos. Nadie queda a salvo. Todos fuimos conquistados o conquistamos a través de alguna red social y todos alguna vez nos hicimos un perfil en alguna página tipo badoo o de citas. Todos lo hemos utilizado como un medio más para no estar tan solos o buscar nuestra media naranja. Ahora, me pregunto: cómo influye esta masividad de información y comunicaciones cuando uno ya encuentra su pololo?. Por qué sufrir al ver una nueva amistad con el sexo opuesto, por qué revisar todo un muro en busca de un indicio de un huesito, por qué, señora, maquinarse con esa foto con la muerta de su placard, por qué esconder esa foto que estás borracha, con 4 chongos rodeándote, por qué cuidarse de aclarar que el que te firma los estados es puto?.
Todos tenemos pasado. A veces nos condena, a veces no tanto. No se vuelvan locas/os, estimados. Por más que tengan un cementerio en el placard, si te caga, seguro no lo va a publicar en facebook.

Así que chicas, no se hagan la cabeza. La que busca, encuentra. Y si la tortilla se da vuelta y te buscan cosas a vos, estás en el horno, putita.

martes, 13 de septiembre de 2011

Lección para estudiantes

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=Kgjkth6BRRY?fs=1&w=459&h=344]

Terminar la secundaria implica muchas cosas. Te das cuenta que la plata mueve el mundo, que saber sobre química y esas cosas no te va a servir para nada y sobre todo, que los amigos no son para siempre.
En la escuela no era la más popular, ni la más linda, ni la más nada. La primera fue cruel, la secundaria tal vez también, pero ahí ya me chupaba un poco más un huevo. Cuando estás en el colegio crees que todo lo malo que te pasa es terrible, irremontable. Que ese chico que te gusta no te de bola te hace sentir horrible. Que no te elijan para el equipo de gimnasia te hace sentir mal. Que no te inviten a una fiesta o pijama party te deprime. Que tus compañeras aparezcan cada vez con la pollera más corta y vos la tengas por la rodilla te hace sentir como el culo. Llevarte gimnasia, es de loser. Desaprobar la prueba en la que todos se copiaron y aprobaron, definitivamente es de loser.
El "loser" se usa mucho en la escuela, muchísimo. Se supone que lo son los que están solos o tienen pocos amigos. Los nerds, los gordos, los flacos, los feos, los que usan anteojos, los petizos, los muy altos. Los populares siempre son los/las más lindos/as, los piolas, los cancheros, los vivos. Los que tuvieron la suerte de tomar de punto a uno y señalarlo con el dedo para aumentar su popularidad y bajar la del otro. Esto afirma que para que exista un popular, siempre siempre siempre tiene que existir un loser.
Pasan los años, crecemos, cambiamos, cambian los papas, etc etc y la época escolar queda atrás. Muchas veces se retoma solo si seguís hablándote con algún compañero/amigo, en las reuniones de egresados o por el facebook, gran generador de encuentros. Y no hay nada mejor -y el que quiera puede decirme lo contrario- que, pasados los años, ver hecho mierda la popular del grupo y vos estar divina.

Así que, chicos, si se encuentran en la edad escolar, sean amigos de los quieran, que los insultos los resbalen, estudien para aprobar, no para el 10, después no sirve para nada. Copiense si pueden. Y cuando el/la popular, venga a bardearlos, recuerden que en 10 años los roles se van a invertir.

martes, 30 de agosto de 2011

El primer beso

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=A66kskKjIw4?fs=1]

Estamos todos de acuerdo en que el primer beso es en la primer cita, cierto?. Bien. Seguimos todos de acuerdo en que el primer beso debe darlo el hombre?. Un poco, bien. Resulta que se dieron vuelta un poco los bandos y el hombre, macho, banana, porongón, galante y atrevido que arrinconaba a la dama en esa primer cita ya sea en un bar, cine, puerta de casa/depto/telo/plaza y le cortaba la respiración con un beso embriagador y romántico con el encanto que tiene solo ese beso, el primero, el que decide que esas dos personas, al menos por ese momento, ya no tienen esperanza de ser solo amigos y sus lenguas dan vueltas, hacen dibujos, se muerden un poquito y se llenan de saliva el bozo.
Ahora: qué pasa cuando ese tan ansiado beso, demora?. Hay un tiempo determinado para dar el beso. Hay un momento en que nosotras, chicas, nos quedamos en silencio, si estamos sentadas cruzamos las piernas y revoleamos los ojos y para que ese hombre comprenda que es el momento de intercambiar saliva. Algunos tardan más, otros tardan menos, pero no es específicamente la demora lo que puede hacer que las ganas de que las lenguas se choquen desaparezcan, sino las actitudes que pueden tener los hombres en este momento.
Algunos ejemplos: tenemos a los preguntones, los que te dicen "te puedo dar un beso?", o "querés que te de un beso?". Chicas, no hay nada que te la baje más que un chabon que te pregunta cosas así. Es muy probable que en toda su relación te haga preguntar eternas: "te gustaría que te de la mano?", "te puedo sostener las bolsas?", "querés chuparme la pija?".
Otra de las actitudes que tiene un hombre en este momento es ir al baño en ese preciso momento que vos estás lista para ser chapada. Después de 4 horas y media en ese bar, estirando ese segundo mojito para no ponerte tan en pedo y no caer en la tentación de sexo first date, el se da el lujo de ir al baño en el momento mágico. No sabés bien que va a hacer, si va a tomar coraje frente al espejo, si va a llamar a un amigo para que lo salve de calvario, si se va a hacer una tota, no sabés. Lo único que sabés es que tenés unas ganas locas de agarrar la cartera y salir corriendo de que este lerdo no te haya tranzado.
Y la última actitud que elegí -sabemos que hay muchas- está el que te tira el fardo a vos. El que intenta ser él el conquistado, el cortejado. Si la cita es una de esas -after facebook,badoo,twitter, entre otras redes sociales- la pregunta del "zafoli" es siempre del estilo: "y... contame, por qué me querías conocer?...". No entendemos muy bien qué es lo que pretenden que les contestemos, "y, te queria conocer porque estás mas bueno que comer con la mano y quiero que me garches salvajemente", o "queria salir con vos porque estoy buscando desesperadamente el padre de mis hijos porque me llega el cuarto de hora". Pero no, las mujeres no podemos ser 100% sinceras en ese momento y contestamos algo así como "porque me pareciste interesante, no sé, que se yo, ni me acuerdo!", pero en realidad si te acordas, cada detalle, sabés toda su vida antes de la cita, o googleaste aproximadamente 20 veces en distintas pc, te sabes los nombres de sus ex, tenes fotos de ellas y de su familia. Pero él NUNCA se enterará de eso. Se hará el banana y ahí, después de hacerte pasar un momento choto e incómodo de tira fardo rompe código, te besará sintiéndose un poco más sorete.
Igual... qué lindos son los primeros besos!

lunes, 15 de agosto de 2011

Volver

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=sDjG2q3JKV0?fs=1&w=425&h=344]

Cuando volvés de un viaje largo todo es distinto. La gente te quiere ver, aunque antes de irte pasaban la misma o mayor cantidad de tiempo sin encontrarse y nadie decía nada. Cuando no estás en tu casa cada vez que te conectas tenes muchos mails pero pocos mensajes de texto. La gente te pide cosas, te pide regalos y encargos porque cierran las importaciones, tus amigos te dicen de verte y que les cuentes de tu viaje cuando en realidad no hay mucho por contar... contar experiencias en los viajes se torna aburrido. No es lo mismo contarlo que vivirlo, pierde la magia. Para vos, inclusive, la genialidad de ver Venecia al bajarla y contarla se torna cliché, obvia, decir: "Venecia está llena de agua, una belleza", es una obviedad, es algo que se ve en las postales y cualquiera puede descubrirlo al buscarla en el google.
Pero viajar siempre es una experiencia maravillosa y renovadora. Cuesta volver a adaptarse. Cuesta bajar la información que uno tiene en la cabeza. Y en este viaje me agarró distinta, distinta a cómo saqué los pasajes, distinta a como planeaba para este blog y para la vida. Y me quedo con las calles de Venecia, con la belleza de Paris, con el teatro que ví afortunadamente casi todos los días, con la cantidad de libros que leí, traje y que llegarán en encomienda pronto. Con la ropa, la electrónica, la magia que siempre le encuentro a New York. Me quedo con eso, pero más me quedo con lo que aprendí. Aprendí a extrañar, a llorar, a sentirme sola. Es emo, leído así, pero yo nunca me sentí sola. Nunca. Un mecanismo de defensa impedía hacerlo y hacerme cargo de mi segundo-primer nombre (Soledad). Y este viaje me agarró así. Sola. Viajando sola y extrañando. Llorando en lugares donde muchos matarían por estar y burlando monumentos antiguos. Y así volví, riéndome de un primer mundo que me pegó un par de cachetadas y me despertó el corazón.

domingo, 10 de julio de 2011

Zarzuela de brunch

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=B8cRH5-PRj4?fs=1]


El primer mundo tiene eso, que es primer mundo, entonces todo es antiguo, que no le quita lo lindo, ojo, pero es retro. El primer mundo es retro. Y sí tenemos mucha variedad de cosas, aunque todo cierra temprano en lo que a comida se refiere y la oferta cultural en verano se reduce un poco. En Londres la gente es fría,los chongos son colorados a mas no poder y cuando pasa una chica linda le dicen yeahh, yeahh, más de eso no. En Paris son mas galantes, más caballeros, las chicas son lindas, están a la moda. Y en Madrid... ay, qué linda es Madrid. Llena de bares hasta el cansancio, las cañas son válidas en cualquier momento del día. Muchos Mickey, Minnie, estatuas vivientes flamencas y hasta camellos adornan la Plaza Mayor, como si fuese la peatonal de Mar Del Plata Europea. El Museo del Jamón alberga jóvenes, viejos, turistas y no tanto que desean degustar jamones, bocadillos y cañas a tal solo 1 euro, osea, unos 6 pesos argentinos. Podemos afirmar que con 12 pesos uno puede tomarse una birra con un sandwich de salame y sentirse más autóctono.
Ahora es domingo, estoy sentada en un bar bastante cheto de La Latina, un barrio plagado de bares y muy ruidoso por las noches, y espero mi brunch. El brunch no es Español, tampoco Argentino, pero nos gusta igual. Por 18 euros puedo comer hasta que me canse entre dulce y salado sin dejar una miga en el plato, porque claro, el cambio no nos beneficia. Mientras como el paso 1 de este desfile de comida viene un señor. Un señor que camina despacio frente a este bar-cheto entre tantas tabernas y barsitos de moda y/o malamuerte. El señor tiene una camisa cuadrillé, pelo canoso, tiene una rosa roja en la mano. Se detiene y se acerca a la lista de precios que se encuentra pegada en la entrada. Se va. Muy caro, pienso yo. Y viene mi paso 2, que acompaño con el cóctel del día que se llama Mimosa y eso me causa un poco de gracia. Leo revistas, leo un flamante libro teatral de los varios que me compré y por los cuales tendré que pagar exceso de equipaje, porque el saber a veces ocupa lugar. Y vuelve, vuelve el señor cuadrillé. Esta vez sin rosa en la mano, pero con una señorita -o señora- muy paqueta a su lado, con anteojos obscuros, pelo corto, rubio y bien peinado y un vestidito que en alguna época fue furor, y ahora es un vintage. Se sientan cerca mío, en la vereda, que es muy grande, en una esquina, frente a una Iglesia. Mucha Iglesia en Europa. No logro escuchar qué hablan, mi paso 3 del brunch me acapara toda la atención, pero puedo escuchar el acento local, el cual no tenía la camarera, que tenía un acento más latino. Se pidieron dos cañas. Vieron? les dije, yo comiendo huevos benedictinos y ellos tomando cañas a las 13hs, quien sabe si en ayunas, quien sabe si no. El intenta pagarle a la camarera pero la chica le responde que más tarde. Se lo nota nervioso. Terminé mi plato, pienso lo lindo que es comer en los viajes, pienso que extraño y que es un viaje largo pero que me gusta la ciudad. Pienso como ir al aeropuerto mañana. Hasta que escucho: "Usted me quiere Alberto?, Usted me quiere?", lo decía la señora, la rubia con gafas, lo decía en un volumen considerablemente alto y el señor la calmaba apoyando su mano en la de ella. Llora, puedo verlo, se acomoda las gafas y se seca las lágrimas.
Vino mi postre, un postre empachoso y de gorda. Ya estoy llena pero lo como por el temita del euro-peso. Mientras como las cosas se arreglan, menos mal. Ella sonríe, sonríe sincera. Pido mi cuenta, pago con tarjeta, un euro de propina está bien?, bueno, dos.

Me estoy por ir, y escucho a la señora que se para y agarra una carta y, con la típica pronuncación del español a lo inglés, dice: "sí Alberto, pidamos un BRUNCH"

lunes, 6 de junio de 2011

Llena de monos

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=cKyKmNofFPM?fs=1]


Pará pará pará... pará un toque la maquina, apagame la radio, si seguís pensando así te vas a quedar sola. Sola como loca mala. No des vueltas en la cama, dormí tranquila. Relajate. Respirá. Podés dormir profundo si querés, es más, dormís profundo. Te levantaste a la madrugada porque soñaste esos sueños que parecen de verdad pero son mentira, y lo despertaste y le dijiste que pensabas que se iba al easy. Cualquier psicologo intentaría interpretar ese sueño tan absurdo de que alguien se pueda ir al easy a las 4 de la mañana y sobre todo por qué el easy?, si vos odiás el easy, odiás pasear entre las maderas, las sillas de jardin y los bonsai. Por alguna razón tu inconsciente colectivo pensó que se iba a ir, a un lugar que odiás, totalmente absurdo y en una hora desubicada y que te iba a dejar sola. Y a vos te encanta dormir sola, pero tenías miedo de que cambie una madera, por vos, un bonsai, por vos, una cajera del easy, por vos.

Tomate un valium chiquita, porque si seguís diciendo ese tipo de cosas te van a dejar sola y se te van a ir a makro.

jueves, 2 de junio de 2011

Lo que mata es la humedad

You were meant for me

Viste que los días nublados te ponen como en cámara lenta todo el día?. No me podés negar que no pasa.. además viste que sos como de cera, como que te si te estirás la cara la cara te queda estirada, todo es más lento, las siestas se disfrutan más... dormir la siesta es una de mis actividades favoritas, es como: "pará loco, voy a dormir la siesta", el mundo se detiene por esa media horita o un poco más que te dormis y te despertás nueva, con energías cargadas o de mal humor, y puteás a todo el mundo y todo el mundo te dice que sos una histérica y vos en el fondo sabés que fue porque te despertaste de esa siesta re linda soñando cosas re lindas y lo último que querés es que te manden a hacer cosas o te tiren mala onda.
Y vas... con la cámara lenta caminando, y todo es gris, tenés un paraguas -o no- por las dudas en la cartera y hay olor a lluvia, como si Gene Kelly estaría escondido para salir en cualquier momento bailando por ahí, te duelen los músculos los huesos o no sabés muy bien qué es exactamente lo que te duele pero le echás la culpa a la humedad, al igual que por tu pelo frizzado y una nube muy parecida a las del cielo se forma en tu cabeza llena de quejas quejas quejas que él pincha cuando viene y te da un beso en cámara lenta.

miércoles, 1 de junio de 2011

Otoño

otoño

A mí antes no me gustaban los colores del otoño, los marrones nunca me quedaron bien, todo me parece un poco más melancólico, hace frío, que si bien me gusta, en oto´lo siento gataflora, siento que a veces hace frío y a veces calor, no sé que ropa usar. En las vidrieras reinan los marrones, caquis, las chicas empiezan a usar botas beige. Mi blancura se empieza a notar un poco más. Tengo que maquillarme en tonos dorados y, marrones, como ya dijimos, porque sino ya pasa a ser algo más de invierno que de otoño en sí.

Pero lo que menos me gusta de esta estación, a diferencia de la primavera, es que es de transición. Siempre hay cambios en otoño, siempre. Los amores de verano terminan, la ropa veraniega se guarda, se come más, se reactivan los negocios que cuando hacía calor y eran vacaciones no funcionaban, la gente tiene frío y busca desesperadamente a alguien para compartir el frío. Yo no soy la excepción, claro. Este otoño me sorprende con muchos cambios, todos en su mayoría buenos. Me sorprende con una temporada maravillosa, mostrando lo que hago, creciendo, rodeada de gente hermosa, talentosa y que me quiere. Me sorprende a punto de hacer un viaje de cambios, planeando cosas a mi vuelta, dejando otras y sin tenerle miedo a cambiar. No tengo miedo a arriesgarme a nada, y no tengo miedo de decir cosas que sí tenía miedo de decir. Me liberé con mucha gente que me hacía mal. Pude separar lo que me hace bien y lo que no. Lo que me sirve y lo que no. Lo que disfruto y claro, lo que no. Tengo nuevos proyectos que me hicieron indagar sobre un pasado no muy lejano y descubrí algo que ya no soy, que ya no quiero ser, y sobre todo, que crecí. Entramos en junio, el mes de mi cumpleaños, y estoy orgullosa de poder decir que no necesito que llegue el día que sumo un año más para afirmar que crecí, y que algunas cosas del pasado se amarronaron y cayeron en el suelo, como en el otoño.